BIENVENIDOS A MI BLOG

En este blog iré escribiendo mis vivencias en Truro, una ciudad de la comarca de Cornwall (Inglaterra) en la "Penair School" para que mi familia, amigos, compañeros de trabajo, alumnos y cualquiera a quién interese, esté al día de esta interesantísima experiencia.

viernes, 12 de diciembre de 2008

PRIMER DÍA DE VIAJE


Nuestra primera jornada de Málaga a Santander se nos ha hecho más corta de lo esperado. En poco más de diez horas de viaje estábamos en nuestro hotel en la ciudad cántabra. El hotel (Palacio del mar) está fenomenal, os lo recomiendo si váis por allí. Además creo que fue donde la Bordiú celebró su boda con el macizo cántabro.
Hoy, 7 de diciembre, es nuestro aniversario, y para celebrarlo con los niños, qué mejor que yendo al cine y después cenar en un italiano. Nos hemos ido al Hipercor, enorme por cierto, y la duda era entre BOLT o Madagascar 2. Después de una dura negociación entre Marta y Carlos, deciden que vemos la segunda. ¡Pues me gustó! Tiene golpes que provocaban la risa entre los adultos de la sala.
La anécdota del día se produjo en el aparcamiento. Al llegar para no tener problemas memorizamos el lugar dónde dejamos el coche, B20, pero cuando nos íbamos EL COCHE NO ESTABA, ¿Maite era el B20, verdad?. Teníais que habernos visto las caras a los cuatro. Al día siguiente nos ibamos en ferry para poder llevar el coche a Inglaterra, ¡y el coche había desaparecido! Después de comprobar que la B20 estaba vacía (evidentemente el coche no había menguado hasta hacerse prácticamente invisible), nos dirigimos a hablar con seguridad. En el camino te planteas toda suerte de posibilidades: no pueden haber robado un coche en el parking de Corte Inglés,¿no?, ¿habrán roto un cirstal para llevarse algo, y los de seguridad lo han retirado? No podía tragar porque tenía obstruida la garganta por una pareja que había subido desde posiciones menos nobles.
¿Dónde busco a uno de seguridad? Eran más de las 11 de la noche y casi no quedaba nadie por allí, acelero el paso y cuando miro hacia atrás, no veo ni a Maite ni a los niños. Retrocedo y mi santa estaba en el punto de validación de tickets hablando por el telefonillo con los de seguridad, ¡ menos mal que ella mantiene la calma!
La conversación, acercando la boca al interfono como si quisiera comérselo fue más o menos así:
¡Mi coche no está dónde lo dejé!
¡Señora, no puede ser! Aquí nunca se ha perdido un coche, ¡es imposible!
¡Pero el coche no está en la B20!¡ Que nos hemos fijado bien!
Espere que se pone mi compañero.
Señora, hay dos plantas de aparcamiento y por lo tanto dos B20.
Sentimos como nos empequeñecíamos, como en los dibujos animados ¡qué ridículo! Efectivamente el coche estaba en la B20 de una planta más abajo.
Teníais que ver a los niños como corrían a abrazar al coche cuando lo divisamos a los lejos (el parking es inmenso). Pobrecillos no supimos aislarlos de esos diez minutos de ansiedad.

Bueno pues así ha acabado este primer día. Sin más novedad.

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